EL TIEMPO. TODO. LOCURA.

EL TIEMPO. TODO. LOCURA. Post Nuria Sáez Coaching Evolutivo Escuela inCRESCENDO.

Abro mi post con esta frase que hace tiempo leí y que viene a ser una versión desde el humor de la famosa frase que tantas veces hemos escuchado, no te preocupes el tiempo lo cura todo…

No puedo estar más en desacuerdo… Mis experiencias de vida y todas las horas de acompañamiento en la formación a mis alumnos  y en el desarrollo del Coaching Evolutivo  me llevan a la conclusión de que el  tiempo no cura nada… El tiempo en algunas ocasiones puede ayudar a que la intensidad de las emociones disminuya, y en otras incluso  a que el dolor disminuya, pero el tiempo por sí solo no sana las heridas… Solo nosotros podemos sanar estas llagas de la vida , solo nosotros somos los responsables de curar lo que nos duele. Y una forma muy buena para hacerlo es aplicando estas 3 palabras mágicas: ACEPTACIÓN, COMPRENSIÓN/COMPASIÓN Y PERDÓN. 

ACEPTACIÓN. 

Si no aceptamos que lo que nos hizo daño o nos causó dolor es parte importante de nuestro aprendizaje de la vida, será difícil que algún día pasemos página… Si no vivimos la pérdida o el duelo de lo que no tenemos o de lo que hemos perdido desde la tristeza, no podremos aprender sobre ella y nos costará mucho aceptarla. A veces la no aceptación nos lleva a  enmascarar la pérdida o el dolor y a sustituirla por falsa alegría o celebración… Y así no solo no nos recuperamos, sino que solamente estamos tratando de esconder o encubrir el dolor. De esta manera no ayudamos  a que la herida cicatrice y esta puede abrirse en cualquier momento y en cualquier lugar volviendo a teñir de rojo nuestra vida…

COMPRENSIÓN/COMPASIÓN

Para sanar mi herida también tendré que aprender a mirar la situación del pasado y a mirarme a mí mismo con más ternura y compasión… A entender que todos hacemos lo que mejor sabemos hacer con la información y el estado que tenemos en cada momento, aunque no sea la mejor respuesta es la mejor que encontramos es la mejor que tuvimos… De esta manera nuestro camino hacia la cura y no hacia la locura implica reflexionar sobre los comportamientos, sin enjuiciarlos… Sin enjuiciarnos a nosotros mismos con tanta  crueldad o auto exigencia (a veces somos nuestros peores enemigos)  y dejando que el aprendizaje sobre la situación sustituya a la culpa o el resentimiento. La culpa debería ser un despertar de nuestra consciencia y una puerta hacia el cambio y el aprendizaje, no una losa que nos oprime y que nos flagela y con la que cargamos a veces excesivo tiempo… ¡Impidiéndonos avanzar!

PERDÓN

Puedes aceptar el pasado e incluso tener compasión o comprensión, pero si no lo perdonas y además te perdonas va a ser difícil liberarte de él. Será solo una huida hacia delante y los fantasmas del pasado volverán a aparecer.

Es importante para dar este paso que el perdón sea desde el corazón, desde lo más profundo de nuestras entrañas. Porque el perdón desde el entendimiento o desde la mente es una amnistía ficticia… Es un primer paso hacia el perdón pero todavía se escribe  con minúsculas.

Y siempre que desde tu reflexión consciente no seas capaz de encontrarte con un PERDÓN con mayúsculas, pregúntate que es lo que no te perdonas de ti mismo. Que parte de ti todavía no ha sido patrocinada, aprende a mirar al otro y a mirarte con más dulzura, conecta con tu humanidad, abraza lo que no te perdonas porque formaba parte de ese quien tú eras en el pasado, ese del que puedes seguir aprendiendo…

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Y está claro que para aceptar, comprender y perdonar se necesita tiempo…pero el tiempo por sí solo no cura las lesiones del pasado. El tiempo vuela rápido, rapidísimo y a veces pasan los años y si no has convertido tus lesiones de vida en grandes lecciones de aprendizaje, es posible que vuelva la rabia, el rencor… O que se vuelvan a abrir puertas antiguas del pasado que no cerraste o no supiste cerrar a su debido tiempo…

Nuria Sáez Lahoz

Socia Fundadora Escuela inCRESCENDO

#coachingevolutivoinCRESCENDO