La vida a veces no cumple el guion establecido

Reflexiones Coaching Evolutivo

Vivimos en un mundo con prisas, no nos damos tiempo para nada, o casi nada…

Corremos de un lado a otro, sin apenas mirar a lo que ocurre a 5 metros de nosotros, no hemos aprendido a saborear el camino.

No nos damos permiso  ni para admirar una puesta de sol… Y los días pasan y pasan sin apenas disfrutar del recorrido… Pensando en las metas, y en los resultados que queremos alcanzar, ¡nos perdemos la vida!

No nos damos tiempo para el aprendizaje, para parar, para aterrizar en el momento.  Es como si viajáramos en tren y nos tapásemos los ojos durante todo el recorrido…

La única meta final y el ultimo resultado previsible es que este es un viaje con tiempo limitado, en algún momento tu tren llegara a su destino final y mientras tanto, ¿que estás haciendo con el tren de tu vida?  Lo llevas a la máxima velocidad, ¿para qué?  La vida no es una carrera, no es una competición, aprender a parar el tren, a dejar pasar estaciones y cambiar de recorrido también forma parte de la vida…

Y tal y como hacemos cuando preparamos un viaje, en el que buscamos el viaje perfecto, muchas veces tus planes de viaje no coinciden con el viaje en si… Y eso es lo que lo hace único y singular, no el viaje perfecto…

Así que si tu tren se para aprovecha para respirar, si cambia de rumbo, aprende a disfrutar de nuevos paisajes  y si se descarrila durante un tiempo, seguro que tienes muchas cosas que aprender para volver a ponerlo en el camino… Recuerda la vida a veces no cumple el guión preestablecido

Nuria Sáez Lahoz, socia-fundadora de inCRESCENDO